viernes, 28 de mayo de 2010

"Las aventuras de Tom Sawyer", de Mark Twain

El libro que os propongo para que disfrutéis este verano es "Las aventuras de Tom Sawyer", escrito por Mark Twain. Este es el seudónimo de Samuel Langhorne Clemens, que nació en Florida en 1835 y murió en en 1910.
"Las aventuras de Tom Sawyer" tuvo tanto éxito que publicó otros libros como "Tom Sawyer detective" o "Las aventuras de Huckleberry Finn". En este último el protagonista es Huck Finn, el mejor amigo de Tom Sawyer.
Otros dos títulos muy conocidos de Mark Twain son "Príncipe y mendigo" y "Un yanqui en la Corte del Rey Arturo".


Aquí podéis leer un fragmento:

Cada noche, al dar las nueve y media, Tom y Sid eran enviados a la cama por tía Polly. Aquella noche no fue una excepción. Sid se durmió en seguida, pero Tom no podía dormirse, ya que estaba citado con Huckleberry Finn poco antes de las doce para ir al cementerio. Estaba inquieto, pero no osaba moverse por temor a despertar a Sid y que éste se enterase de sus propósitos; hubiero ido a contarlos a tía Polly. [...]
Le despertó un leve maullido; no hizo caso, pero al repetirse, se dio cuenta de que debía de ser Huck, por lo que se levantó en un santiamén, se vistió y salió gateando por el tejado.
Pocos minutos después estaba al lado de Huck, que le esperaba con el gato muerto, y ambos muchachos se encaminaron hacia el cementerio.
-¿Qué te pasa, Tom?
-No sé. ¿No oyes un ruido? Mira una luz a lo lejos. ¡Un fuego fatuo!
-Ay, ¡qué miedo tengo!
Y los dos muchachos se abrazaron asustadísimos.
-¡Tom, Tom! ¿Se acercan hacia aquí! ¡Ya vienen los diablos! [...]
-¡Oye, Tom! Son humanos, por lo menos uno. Oigo la voz de Muff Potter.
-¿De verdad lo dices, Huck?
-Sí, estoy seguro. No te muevas y no nos verá. Tiene la vista mal y además está siempre borracho. ¡Vaya!, y conozco también otra de las voces. Es el mestizo Joe, el indio, el ladrón... Casi preferiría que fuesen los demonios.
Ambos guardaron silencio y se dispusieron a escuchar. Con los dos hombres que los muchachos habían reconocido venía un tercero que fue identificado como el doctor Robinson.
-Aqui es -dijo éste, y Joe el indio y Muff Potter empezaron a cavar en la sepultura del señor Williams. [...]


-Bueno, ya está hecho. Deme ahora otros cinco dólares, o aquí queda el muerto.
-¿Cómo? ¿Qué dice? Yo me comprometí con ustedes por cinco dólares, ya os los he dado, no sé que pretendéis ahora.
-Lo que pretendemos es que nos dé más pasta. [...]
El doctor Robinson dio un tremendo puñetazo en la boca de Joe, que dodó por el suelo. Potter dejó caer la navaja que tenía en la mano y que había utilizado para cortar la soga que ataba el cadáver, avanzó hacia el doctor y empezó a luchar con él.
Joe el indio cogió la navaja de Potter    y la hundió en el pecho del doctor.
Hasta allí vieron Tom y Huck. Entonces fue cuando echaron a correr con todas sus fuerzas sin mirar atrás ni deterse a ver si les perseguían.

CONTINUARÁ ESTE VERANO...
Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain
Editorial: Teide