martes, 17 de febrero de 2015

2ª ESO: Teseo y el Minotauro (mito)

Los seres humanos se han preguntado siempre por sus orígenes, por la muerte o por fenómenos naturales como el día, la noche, la lluvia, las estrellas, el mar, el crecimiento de las plantas, etc. Los mitos nacen para intentar ofrecer una explicación de estos hechos.
Los mitos son narraciones protagonizas por dioses o por héroes con los que se pretende dar una explicación del mundo.
Los mitos no cuentan las causas "reales" de los fenómenos que intentan explicar; son, por tanto, historias imaginadas.

En el laberinto
   Hacía tiempo que Atenas estaba obligada a pagar un terrible tributo: por orden del rey Minos, cada nueve años debía enviar a siete muchachos y siete muchachas para ser sacrificados al Minotauro, un terrible monstruo, mitad hombre, mitad toro.
   Nada más nacer, el Minotauro había sido encerrado dentro del Laberinto; esta construcción, gracias a sus numerosos pasillos, impedía que, una vez dentro, alguien pudiera salir por sus medios sin perderse.


   Teseo, hijo de Egeo, rey de Atenas, no podía consentir que aquellos inocentes murieran en un sacrificio tan cruel. Él iría en la nave con ellos, entraría en el Laberinto y vencería a la bestia.
   Teseo entró el primero. Ante él se abrieron las enormes puertas de madera. Entonces tomó el ovillo que le había dado Ariadna, sujetó su extremo a la cerradura, desentolló el hilo y avanzó. Por fin llegó a una estancia cuadrada, iluninada con antorchas, donde estaba el monstruo.
   Teseo se enfrentó a él sin armas, solo con sus puños y su fuerza. Golpeó su parte humana, su torso desnudo y sus fornidos muslos. Luego apretó hasta que los huesos crujieron. El monstruo cayó al suelo, muerto. Teseo cogió a su enemigo por los cuernos y se dispuso a salir siguiento el rastro del hilo que lo conduciría a la salida. Se había salvado. Y había salvado a los trece muchachos atenienses.

A. Esteban y M. Aguirre
Cuentos de la mitología griega

Nota:
Ariadna: hija de Minos, rey de Creta, y enamorada de Teseo

Ahora es vuestro turno. Buscad información en libros e internet y recoged alguna narración mitológica. Podemos leerlas la próxima semana en clase.